Fotosíntesis: Todo lo que necesitas saber

Seguramente has oído hablar de la fotosíntesis, particularmente de su importancia para el desarrollo de las plantas y el intercambio de dióxido de carbono por oxígeno. La definición más detallada de la fotosíntesis es que es el proceso en el que la energía de la luz se convierte en energía química en forma de azúcares. Pero, ¿qué significa esto y cómo ocurre?



Para empezar, es importante entender cuáles son los actores de la fotosíntesis. El primero de ellos es la planta, en particular, los estomas de la epidermis de las hojas y la clorofila. Los estomas son pequeños orificios de la epidermis que se abren y cierran, dejando entrar el dióxido de carbono y dejando salir el agua de la planta. Por otra parte, la clorofila es un pigmento que se encuentra en los cloroplastos de la planta, que permite la absorción de la luz. El segundo actor de la fotosíntesis es el sol, que da la energía lumínica necesaria para empezar el proceso. Por último, el agua, el dióxido de carbono y el oxígeno son los otros actores de este proceso, pues son las moléculas involucradas en la producción de energía y la limpieza del aire.

Ahora que conocemos todos los actores de este proceso, es posible explicar todos los pasos del procedimiento. El primero de ellos es que la planta absorbe los nutrientes y el agua de la tierra; una vez los recolecta, estos pueden circulan a través de las hojas. Posteriormente, se da inicio a la fase luminosa de la fotosíntesis, donde la planta utiliza la energía lumínica para convertir las moléculas de dióxido de carbono, que entran por los estomas, y agua que se recupera de la tierra, en ATP (energía para la planta). Los responsables de esta conversión son los cloroplastos, que contienen la clorofila. En la fase oscura, es decir, cuando las plantas no reciben luz, el ATP producido en la fase luminosa se transforma en materia orgánica por medio de un proceso químico complejo que no necesita de la luz del sol. Con estos productos, la planta puede alimentarse, producir nuevas estructuras y crecer. Es por esto que las plantas son autosuficientes y se puede decir que producen su propio alimento.

Es importante tener en cuenta que cuando las plantas abren sus estomas para dejar entrar el dióxido de carbono, puede haber una gran pérdida de agua. La planta puede perder hasta la mitad del agua cuando la planta hace fotosíntesis, entonces ¿cómo hacen las plantas que viven en los desiertos para sobrevivir y no deshidratarse? Bueno, pues algunas de estas plantas como las suculentas y los cactus tuvieron una serie de adaptaciones que permitieron que las plantas no se deshidrataran al hacer fotosíntesis. Una de las adaptaciones más importantes es que tienen un tipo de metabolismo CAM (Metabolismo ácido de las crusáceas), que les permite a las plantas realizar la absorción y fijación de carbono en la noche, o en periodos donde no se reciba luz directa ¡Si quieres aprender un poco más de la fotosíntesis y de los diferentes tipos de metabolismos no te pierdas el próximo blog!

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